Comentario de Eduardo López-Dóriga en «El punto final» del programa «Mas de Uno», en Onda Cero Pamplona (20/10/2026)
Los otros nietos
Estamos asistiendo al final de una legislatura fallida que no ha contado ni siquiera con unos presupuestos, y que solo le ha servido a Pedro Sánchez para mantenerse en el poder a base de conceder la aministía a los golpistas secesionistas y de premiar con un régimen de semi-libertad a terroristas de ETA no arrepentidos.
Todo ello con la mediación inestimable de su mano derecha navarra, Santos Cerdán. Una legislatura cubierta por una ciénaga de escándalos y de corrupción en su entorno político y familiar más cercano.
De cara a las elecciones, parece que uno de los objetivos prioritarios del PSOE se centra en conseguir que miles y miles de nietos de supuestos exiliados tras una guerra civil de hace 90 años, sean admitidos en el censo electoral, según ellos, en un acto de justicia y de memoria democrática.
Calcula Sánchez que la gran mayoría de estos nacionalizados exprés le votarían en señal de agradecimiento, o bien votarían a otros partidos afines de la ultraizquierda o nacionalistas.
Es curioso el interés que tiene Sánchez en esos nietos, y que poco interés muestra por otros nietos. Me refiero a los nietos de las más de 850 víctimas de ETA, bastante más cercanos en la historia. Son “Los nietos del silencio” como se titula el brillante documental que surgió de un grupo de alumnos de la Universidad de Navarra.
Se calcula que fueron unos 25.000 los navarros que abandonaron nuestra tierra por culpa de la extorsión, las amenazas y los crímenes de ETA, pero esa parte de la memoria democrática no le interesa a Sánchez, más interesado en blanquear a su socio más fiel, Bildu, al que recompensó con la alcaldía de Pamplona.
Para ello, desde determinadas instancias se intenta forzar a las víctimas de ETA a que pasen por el aro del perdón y de la reconciliación, con la advertencia de que si no pasan página se les tildará de rencorosos y vengativos.
No se puede lograr “la paz y la convivencia” sin un arrepentimiento sincero previo. Antes son necesarias Memoria, Dignidad, Justicia y Verdad.
