Arranca el nuevo y singular curso polĆtico: en mayo de 2019 los navarros volveremos a ser convocados a las urnas. Inevitablemente, tendremos que repasar lo acontecido durante la presente legislatura y valorar si el Gobierno ha cumplido o no con sus promesas de eficiencia y satisfecho las expectativas despertadas. De este balance dependerĆ” una decisión de peso: quĆ© partido merece nuestro voto.
Resulta innegable que los tres aƱos de cuatripartito han dado para mucho. El Gobierno ha adoptado varias medidas que podrĆan tildarse cuando menos de polĆ©micas desde el punto de vista económico y social: la reforma fiscal āque, en contra de lo que proclama el Ejecutivo, estĆ” afectando de forma negativa a las clases medias y a las empresas-, el fomento del euskera en centros escolares en detrimento del inglĆ©s āy su consiguiente repercusión en la empleabilidad de los alumnos-, el tibio apoyo al Tren de Alta Velocidad y al Canal de Navarra āinfraestructuras claves para la competitividad de la región-, el enredo de las becas de la Universidad de Navarra y la extinción del convenio sanitario con la ClĆnica ādecisiones teƱidas de un manifiesto sesgo polĆtico y carentes de criterios de eficiencia-, el uso de la ikurriƱa en edificios pĆŗblicos, la reciente asignación, sin concurso pĆŗblico, de un canal autonómico navarro a la ETB2ā¦
Al mismo tiempo, han sido llamativas ciertas inacciones: se ha echado en falta una reforma de la administración para hacerla mÔs ajustada y eficiente por el bien de la cartera de los navarros, asà como unos estrictos objetivos de déficit y deuda. Sin olvidar la necesidad de mejorar la transparencia en la gestión pública, como lo puso de manifiesto el informe de Transparencia Internacional España.
PREGUNTAS Y RETOS
ĀæHan sido estas decisiones y estas omisiones beneficiosas para la mayorĆa de la población? ĀæO han sido pensadas y ejecutadas para contentar solo a un sector social determinado? Es lógico que, una vez en el poder, cada partido imponga su impronta, su polĆtica especĆfica, pero ojo con aquel que pierde de vista su finalidad primordial, que no es otra que conseguir una Navarra mejor para todos.
Dicho de otra forma, Āæestamos recibiendo unos mejores y mĆ”s transparentes servicios pĆŗblicos que en 2015? Es incuestionable que la situación económica en Navarra y el desempleo se encuentran en mejor situación que a comienzos de legislatura. Sin embargo, merece la pena evaluar quĆ© porcentaje de mĆ©rito se debe al buen hacer del cuatripartito y quĆ© otro al viento de cola de la economĆa -que estĆ” remontando- y al buen hacer de las empresas de la región, que son las que mĆ”s han sufrido la crisis y las que mĆ”s han tenido que innovar y reinventarse para sobrevivir. Determinar con claridad esta cuestión es muy relevante a la hora de determinar con rigor los logros que el Gobierno se quiera atribuir.
Ahora el cuatripartito tiene por delante diversos retos. El primero, mantener la unidad en el Gobierno, pese a los enfrentamientos internos ya conocidos. ¿Cómo gobernar con coherencia y eficiencia cuando las disensiones entre los socios son públicas y notorias? El segundo reto deberÔ consistir en no distraerse en exceso con la precampaña electoral y seguir trabajando por lo que se le paga: que Navarra funcione mejor. Eso es lo que en verdad nos importa a todos los ciudadanos.
Ana Yerro
Directora General del think tank Institución Futuro
ArtĆculo piublicado en Navarracapital.es
