Comentario del presidente de SCN emitido en la sección El punto final del programa Más de Uno de Onda Cero Pamplona (08-06-2026)
Tras el trágico accidente de la semana pasada en el que perdieron la vida 5 policías forales, a cuyas familias Sociedad Civil Navarra quiere transmitir sus más sentidas condolencias, la actualidad vuelve al pozo sin fondo de los escándalos por las más que presuntas corrupciones relacionadas con el lucro del entorno político y familiar de los presidentes Sánchez y Zapatero.
Asistimos atónitos al enchufe en empresas públicas de señoritas de compañía del exministro Ábalos. Las evidencias apuntan a que la mujer del presidente fue equiparada al rango de catedrática y se apropió de un software de la universidad, y también apuntan a que el hermano del presidente consiguió un trabajo que no supo explicar de qué se trataba ni dónde se realizaba.
El faro espiritual del sanchismo, el expresidente Zapatero, tras conseguir el rescate de una insignificante aerolínea venezolana, fue agraciado con la contratación millonaria de sus hijas. Y para rematarlo apareció un tesoro de joyas su caja fuerte que nos quieren hacer creer que nada tienen que ver con comisiones por sus turbios negocios con la dictadura bolivariana o con empresas chinas.
Siendo grave todo eso, es aún mucho peor la ocupación sistemática de las instituciones del Estado por parte del gobierno, y la utilización de fontaneras a sueldo de su principal partido para investigar y amedrentar a quienes tienen la función de controlarlo como jueces, fiscales, policías, guardias civiles y periodistas.
Cuando además ese gobierno retuerce las leyes para blindar a los aliados que lo sustentan, como en el caso de la amnistía a los golpistas secesionistas o el blanqueamiento de terroristas no arrepentidos, con terceros grados incluidos, se está atacando y debilitando los cimientos del estado de derecho.
Desde Sociedad Civil Navarra no hablamos en nombre de ningún partido, pero como ciudadanos navarros comprometidos con los valores constitucionales y convencidos de que la separación de poderes es la garantía de que nadie está por encima de la ley, pedimos la convocatoria urgente de elecciones generales como una exigencia democrática elemental.
Los ciudadanos tienen derecho a pronunciarse sobre el estado en que se encuentra su país y abrir una nueva etapa de regeneración institucional.
Asistimos atónitos al enchufe en empresas públicas de señoritas de compañía del exministro Ábalos. Las evidencias apuntan a que la mujer del presidente fue equiparada al rango de catedrática y se apropió de un software de la universidad, y también apuntan a que el hermano del presidente consiguió un trabajo que no supo explicar de qué se trataba ni dónde se realizaba.
El faro espiritual del sanchismo, el expresidente Zapatero, tras conseguir el rescate de una insignificante aerolínea venezolana, fue agraciado con la contratación millonaria de sus hijas. Y para rematarlo apareció un tesoro de joyas su caja fuerte que nos quieren hacer creer que nada tienen que ver con comisiones por sus turbios negocios con la dictadura bolivariana o con empresas chinas.
Siendo grave todo eso, es aún mucho peor la ocupación sistemática de las instituciones del Estado por parte del gobierno, y la utilización de fontaneras a sueldo de su principal partido para investigar y amedrentar a quienes tienen la función de controlarlo como jueces, fiscales, policías, guardias civiles y periodistas.
Cuando además ese gobierno retuerce las leyes para blindar a los aliados que lo sustentan, como en el caso de la amnistía a los golpistas secesionistas o el blanqueamiento de terroristas no arrepentidos, con terceros grados incluidos, se está atacando y debilitando los cimientos del estado de derecho.
Desde Sociedad Civil Navarra no hablamos en nombre de ningún partido, pero como ciudadanos navarros comprometidos con los valores constitucionales y convencidos de que la separación de poderes es la garantía de que nadie está por encima de la ley, pedimos la convocatoria urgente de elecciones generales como una exigencia democrática elemental.
Los ciudadanos tienen derecho a pronunciarse sobre el estado en que se encuentra su país y abrir una nueva etapa de regeneración institucional.
